Diplomado en Psicología Educacional 2018

Diplomado en Psicología Educacional 2018

Ficha Diplomado en Psicología Educacional 2018

Postulaciones

Hasta Junio de 2018

Duración

Total: 120 Horas cronológicas / Presenciales: 88 horas cronológicas

Contacto

Juan Pablo Álvarez
32-2274710
juan.alvarez@pucv.cl

DIRECTORA

Mg. María Julia Baltar De Andrade

DESCRIPCIÓN
Tal como señalan González, González y Vicencio (2014), no existiría en la actualidad una definición clara sobre el rol profesional del psicólogo y psicóloga, sino más bien, diferentes roles en contextos y escenarios múltiples. Los autores señalan que incluso en un mismo contexto, el psicólogo y psicóloga, jugaría diferentes roles.

Distintos autores se han referido y estudiado el quehacer del psicólogo y psicóloga educacional. Selvini, et. al (1980) comenzaron problematizando en Italia, las prácticas y relaciones que se generaban en tono a su quehacer, dando cuenta de cómo se esperaba de éstos que llevaran a cabo una práctica mágica que des-responsabilizaba al resto de la comunidad educativa. Desde entonces, diversos autores han discutido críticamente cómo la psicología educacional puede estar dedicada al tratamiento de individuos (Baltar, 2003; Farrel, 2006; Gaitas y Morgado, 2010; Ossa 2011), cuestionando el origen sociohistórico de las prácticas con orientación escolar más que educacional (Baltar y Carrasco, 2013). Autores como Bahía Bock (2003) en esta misma línea, realizan un profundo análisis sobre la relación que se ha construido entre la Psicología y la Educación, analizando las implicancias que estas prácticas tienen y bajo qué intereses operan. La autora concluye que la Psicología ha puesto sus conocimientos al servicio de prácticas de carácter individualizantes y estigmatizadoras, que terminan por encubrir la función de reproducción social de la escuela como institución social.

En Chile, Juliá (2006) discute cómo el desarrollo de la psicología educacional demanda de profesionales que conozcan y comprendan la cultura escolar, a la vez que estén informados respecto de las políticas y normativas del sistema educacional. Uno de los desafíos mayores que propone la autora, es que los psicólogos y psicólogas, logren constituirse como protagonistas críticos en la detección de las tensiones que se generan en el sistema en vinculación con los lineamientos políticos y estratégicos de la educación.

En el actual contexto educativo nacional, el quehacer del psicólogo y psicóloga, es difuso y poco claro tanto para el propio profesional como para los demás integrantes de la comunidad escolar (Ossa 2011). En Chile, un estudio de López, Carrasco, Morales y Ayala (2011) en la V Región de Chile, evidencia cómo el quehacer de la psicología en contextos de educación pública, se vive en una situación de encapsulamiento, pues se realiza de manera aislada y fuera de los procesos pedagógicos. En el sector de la educación privada, el estudio de García, Carrasco, Mendoza y Pérez (2012) llevado a cabo en la VIII Región, concluye que el contexto es clave para el desempeño de psicólogos y psicólogas en educación. Los autores destacan que gran parte del quehacer, se vincula con las peticiones de trabajo que reciben psicólogos y psicólogas por parte de los diversos miembros de la comunidad educativa, destacando mayoritariamente peticiones de apoyo clínico, académico e interpersonal, desmarcándose del curriculum académico y su implementación. Por su parte, el estudio llevado a cabo por González, González y Vicencio (2014) en la IV Región, concluye que las dificultades y limitaciones que enfrentan los y las psicólogos en el área educacional, se relacionan con enfrentarse a situaciones de connotación legal, así como hacer frente a las elevadas demandas y expectativas por parte de diversos actores escolares.

En el contexto latinoamericano, la situación es similar. Un estudio realizado en Venezuela (De Castillo 1996) indica que los y las psicólogos y psicólogas escolares actúan desde un rol mayoritariamente de interventores y evaluadores, orientándose hacia la evaluación individual, diagnóstico y tratamiento de dificultades de aprendizaje. En menor medida, realizan trabajo de orientación hacia las familias, y lo menos presente es la organización de talleres para docentes. Por su lado, un estudio llevado a cabo en Argentina (Compagnucci y Cardós, 2009) con psicólogas egresadas de la Universidad Nacional de la Plata, deja en evidencia que la mayor parte de las psicólogas identifica como un problema del campo laboral de la psicología educacional, la complejidad en que se da su labor en la institución educativa, poniendo de relieve las expectativas que se tienen sobre el psicólogo y psicóloga, dificultades para posicionar su rol, así como la sobrevaloración de las pruebas psicométricas por parte de la comunidad educativa. En Brasil, (de Souza, Ribeiro y Cintra da Silva, 2011) realizan un estudio con psicólogos y psicólogas de la red de colegios privados, concluyendo aspectos similares a García, Carrasco, Mendoza y Pérez (2012) en Chile. El estudio de De Souza, Ribeiro y Cintra da Silva, (2011) revela que estos profesionales se enfrenta a un sistema escolar mercantil, donde las demandas de la comunidad educativa van delimitando sus funciones, a través de exigencias vinculadas con el rendimiento académico de los y las estudiantes, aunque cuentan con cierta autonomía derivada de la flexibilidad con la cual pueden disponer de los recursos económicos.

Sin embargo, se observa una diferencia en Cuba respeto del resto de los países latinoamericanos. Siguiendo a Arias (2009), la Psicología Educacional en Cuba:

(…) ha tenido una mayor participación en los proyectos y programas macroestructurales y en la definición, ejecución y control de las políticas públicas, en la formación continua de maestros y profesores, en el asesoramiento de los programas educacionales en general, que en un servicio más puntual y específico a los escolares con problemas, lo cual parece ser un hecho significativamente positivo de la psicología educacional y escolar cubana, en comparación con otros países” (p. 158)

En esta misma línea, actualmente y desde el año 2008 en Brasil (Sousa Lobo Guzzo; Sousa da Costa Mezzalira y Gomes Moreira, 2012), existe un alto nivel de sensibilización respecto de una sentida necesidad de los y las psicólogos y psicólogas brasileños y brasileñas, en insertarse en las políticas públicas educacionales, aunque autores como Garcia Dias, Dapieve Patias y Lieberknecht Wathier Abaid, (2014) señalan que la propia psicología educacional consiste en un campo aún en construcción en Brasil.

Este diplomado está dirigido a estudiantes de último año, profesionales y trabajadores de diversa índole, con énfasis en psicólogos y psicólogas que estén actualmente trabajando en el sistema educativo. Se constituye como un programa de estudios en el área de la Psicología, teniendo como finalidad primordial facilitar la construcción de conocimientos y habilidades vinculadas con el quehacer y rol profesional de la Psicología en educación.

OBJETIVO GENERAL DEL PROGRAMA

Facilitar el desarrollo de competencias prácticas y profesionales que desde la psicología contribuyan a actuar a través de estrategias de colaboración, en los fenómenos educativos desde perspectivas críticas y propositivas.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Analizar críticamente los ámbitos de acción de la Psicología en contextos educativos.
  •  Integrar desde las teorías psicosocioeducativas, las diversas perspectivas para el análisis del fenómeno educativo en Chile.
  • Facilitar el desarrollo de competencias vinculadas con la planeación con sustento teórico, rigurosidad metodológica y congruencia epistemológica, de planes de acción orientados al mejoramiento escolar.

 

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