Académicas de la Escuela dictan seminario sobre los efectos del abuso

Luisa Castaldi, Carmen Gloria Núñez y Marcela González presentaron el seminario clínico-social “Los Efectos Psicológicos del Abuso”, orientado a exponer los efectos del abuso en sus diferentes dimensiones.

La actividad fue organizada por la recién conformada Comisión de Género y Poder, integrada por una representante de cada unidad académica de la Facultad de Filosofía y Educación y coordinada por su vicedecana, Gloria Contreras.

“El objetivo era situar el tema del abuso en las relaciones y para esto efectos definimos tres dimensiones que se entrecruzan constantemente, especialmente en este tema. En la dimensión relacional se revisaron tanto los discursos sociales, como las dinámicas de relación que los sostienen. En la dimensión social se profundizó en la importancia que tiene el protocolo para el reconocimiento de la existencia del acoso y abuso sexual en el contexto universitario. Finalmente, en la intrapsíquica, vimos los procesos que ponen en marcha las personas para sobrellevar estas situaciones”, señaló Luisa Castaldi en relación a los contenidos abordados.

El seminario se enmarca en una serie de actividades orientadas a la sensibilización y entrega de herramientas prácticas para tratar situaciones de abuso y acoso, organizadas por esta nueva comisión encargada de la promoción y difusión del protocolo de prevención y sanción sobre conductas de acoso, hostigamiento y discriminación.

En cuanto a la dimensión relacional, área que abordó la académica Luisa Castaldi, señaló que es importante entender cómo se instala el abuso y qué características tienen las dinámicas que se generan desde el quiebre que se produce. “Las situaciones donde el manejo de poder termina siendo abusivo tienen un efecto muy fuerte en las personas porque se consideran una traición y las obligan a enfrentar no solo el abuso por sí mismo, sino que también el impacto que tienen en su concepción de la vida”.

Finalmente, la académica destacó la trascendencia de generar instancias que permitan el intercambio y generen mejores herramientas para que directivos y profesores puedan atender este tipo de denuncias al interior de sus respectivas unidades académicas.

“El protocolo responsabiliza a cualquier miembro de la comunidad sobre las situaciones que podrían vulnerar a sus pares y, aunque los que deben estar más atentos son los directivos de la unidad académica, es importante entender que ante estas situaciones no hay neutralidad. Los testigos que piensan que no tienen que ver con la víctima o el victimario, están directamente involucrados, tanto en mantener las dinámicas, como por los efectos que en ellos mismos generan.”, indicó la académica.